La Doctora – Testimonio

La Doctora:
—Efectivamente, está muerto —sentencia la Doctora—. Pero no podemos estar seguros de la causa. Por un lado, la víctima presenta una herida punzante en la espalda difícil de ignorar. Por el otro, he leído suficientes novelas como para desconfiar de ese olor a almendras amargas que desprende.
